El uso de madera como material de construcción disminuye considerablemente el costo total de una edificación: comparada con los sistemas tradicionales a base de tabiques, acero y concreto, una construcción de paneles de madera puede significar un considerable ahorro.

Debido a la ligereza propia de la madera, las construcciones de este material requieren de fundaciones de menores dimensiones, como mínimo un tercio más económicas que las que exigen obras de otros materiales.